Page 30 · spans the page · from the scan, no model involved

glesa. (¿Por qué habrá olvidado su cálido perfume por el. de los hidrocarburos de Tampico”). ro o — ¿No sientes a tu lado nuestras sombras, a las seis de la tarde, cuando las siete colimas envueltas en la sombra recuerdan siluetas de México?
GENARO ESTRADA.
OPINIONES
La desaparición de un gran poeta será siempre un mo-tivo de melancolía para los corazones que saben compren-der el verso. Nunca se abre la interrogación de lo descono-cido con más violencia que cuando se siente la pérdida de algo muy propio. Y como propias se consideran las canciones favoritas, las que, como en la “Interpretación,” de Pe-ter Altemberg, nos hacen identificarnos con el cantor. La muerte de Amado Nervo nos resulta dolorosísima, no por inesperada sino por este natural empeño de prolon-gar nuestras satisfacciones. Que muchas e incomparables esperábamos del gran poeta. -— Oiremos a sus nobles amigos don. Antonio Caso y don Enrique González Martínez:
— “Siento un gran dolor cuando veo que se desintegra el grupo literario de México, único en la América Latina: mu-rió- Othón, ahora Nervo. Sólo nos quedan Díaz Mirón, González Martínez, Urbina... El grupo literario de México es el más grande, no porque tengamos a todos los más excel-sos poetas, ya que existen Lugones, Valencia, Chocano; pero es el más. homogéneo, el más compacto. Y ya se va desintegrando.... "Nervo vino a despedirse de su patria y ha ido a morir muy lejos. Yo siempre recordaré amablemente a uno de los hombres más buenos que he conocido.” Esto nos dijo el maestro Caso, y el poeta de “Parábo-las” escribió:
“La muerte de Nervo me ha sumido en un gran duelo y en un profundo estupor. Mi admiración por el poeta era inmensa y mi cariño, el más cordial de los cariños. México
A
Peel
CA no tendrá bastantes lágrimas para llorar a su gran poeta desaparecido. Nuestro Parnaso queda desintegrado por la muerte que ha arrebatado al artista excelso en plena pro-ducción y en plena gloria.” Que se atenúe nuestro dolor con la obra de Amado Nervo, magnifica y conmovedora, mientras él goza la paz que anheló tanto.
y
[ 39]